Memoria del aire de Marta y Micó en Barnasants 2017

Pepi Bauló

Memoria del aire. Marta y Micó en Italia
Marta y Micó Memoria del Aire

A Marta, en un día muy especial.

A Bertolt Brecht no le parecían buenos para el cultivo de la lírica aquellos tiempos de 1939. Germán Copini le daba la razón en los ochenta porque la vida seguía dando golpes bajos a las primeras de cambio. Y pocos cambios o a peor se registran en nuestros días. Pero de igual forma que a Bécquer no gustaba la idea de una lira muda, a una servidora también le viene en gana desmentir el pesimismo, aunque solo sea por un detalle que os contaré ahora mismo, sin seguir enredando referentes.

El pasado viernes 17 de febrero,  el dúo musical Marta y Micó presentaba en el Harlem Jazz Club de Barcelona su segundo disco “Memoria del aire” (Picap, 2016), dentro del Festival Barnasants. Una puesta de largo que contó con la colaboración del fabuloso guitarrista Mario Más. Basados exclusivamente en poemas de José María Micó, los nuevos temas del disco, que está nominado en varias categorías de los IX Premios de la Música Independiente, ya sonaban en la radio y la red; ya habían asomado la cabeza mezclándose con el repertorio que la pareja ofrece en sus conciertos. Pero en el Harlem se estrenaron con todos los honores y comenzaron a construir, oficialmente, la “memoria en el aire” de un público del que quisiera hablaros hoy no sin antes dar a los recién llegados, brevemente, un par de datos sobre Marta y Micó.

Antes o después de sus conciertos, la historia de Marta Boldú y de José María Micó siempre sale a relucir provocando curiosidad, sorpresa, simpatía. MartayMicó, escrito así, con esa y griega de color rojo en el centro, son pareja sentimental, ambos son profesores de literatura y su decisión de dedicarse a la canción de autor es relativamente reciente. La casualidad juega sus cartas en este relato pero menos de las que ella quisiera sacarse de la manga. Porque, si bien el dúo sube por vez primera al escenario en su madurez, la pasión por la música y la poesía data de los primeros pasos de los dos en la profesión y en la vida.

José María escribe ensayos y poesía desde siempre; se codea con los clásicos traduciéndolos e investigándolos como profesor y catedrático, y acaricia instrumentos de cuerda desde hace muchísimo tiempo.  Cuando descubrió que Marta, como ejercicio para su voz de profesora, se daba al canto con elegantes y armoniosos resultados no dudó un segundo en poner música a algunas de sus propias composiciones, ensayar las de otros e interpretarlas juntos ante quien quisiera escucharles.

Sucedió que quisieron muchos. Primero familiares y/o amigos, después “amigos de amigos” como dicen en las redes sociales y, en la actualidad, cada vez veo en los conciertos, albricias, más y más caras desconocidas. Y que no falten.

Como si llevaran haciéndolo toda la vida, interpretan los versos de José María Micó de forma resuelta y limpia, depositando las palabras en el oído del espectador con calma y esmero. Porque pretenden, por vocación, por devoción y por vicio saludable, darle a las letras de cada tema una relevancia especial, auténtico protagonismo.

Y esta celebración de la palabra poética, del sentimiento recitado, recreado en la voz y el gesto de quienes al interpretar oran (oración como rezo y frase) sin pudores ni complejos intelectuales, este festejo, insisto, tiene lugar sin detrimento de lo musical. No en vano han grabado “Memoria del aire” con un excelente grupo de músicos. A saber: en algunos temas han contado con un cuarteto de cuerdas (Daniel Hurtado, Blanca López Rubal, David Merlin, César Navidad) y con el contrabajo de Jacob Reguilón, el bandoneón de Fabián Carbone, con Borja Barrueta y Sebastián Merlin a la percusión y con José Luis Merlin como segunda guitarra. La producción se acogió al buen tino y saber hacer de Carles Campi y Sebastián Merlin. Sobre el escenario suelen presentarse en la sencilla desnudez de guitarra y voz, ambas notables, a pesar de su corta carrera artística. Esta vez, además, se unió al dúo un guitarrista de excepción. Compañero de escenario y estudio de Paco Ibáñez, Silvia Pérez Cruz o Raúl Rodríguez por citar solo algunos de los artistas que le quieren a su vera para alumbrarse con la luz que desprenden Mario Mas y su guitarra.

Memoria del aire Marta y Micó
Memoria del aire Marta y Micó

Ahora, desde los surcos virtuales de su flamante disco, ha dado en acompañarles otro poeta de roncas melodías como lo apostilla Micó. Me refiero a Don Joaquín Sabina, quien puede que lo niegue todo en su reciente trabajo discográfico “Lo niego todo” (Sony Music, 2017), pero que no se negó a acompañar a Marta en la canción Pájaro en mano ni a añadirle varios versos a la letra que le dedicara José María a propósito de una noche de las quinientas.

Voy cerrando la perorata, con el motivo que la provocó: el público. Mi persona conoce a Marta y José María desde los tiempos de la facultad, allí donde nos facultábamos para cantar, luchar y pervivir con las letras. Asisto a los conciertos, como público primero y como colaboradora después, desde hace ya tres años. He visto cómo desplegaban su espectáculo Caleidoscopio y brindaban los temas de su primer disco “En una palabra” (Picap, 2015). Como os decía, cada vez el público era más nutrido y diverso. Ya han pateado mucha España y varias veces los escucharon en Italia.

Al final de cada tocata, una se coloca en un lugar estratégico de la sala a vender los discos del artista. Buen momento para tomar el pulso a las impresiones del respetable. La máxima alegría, como amiga, como seguidora, como fan-fan, como colaboradora y como ratón de biblioteca que una es, llega cuando se acercan varias personas a comprar el disco con una pregunta en los labios: ¿Y los libros? La primera vez que me sucedió debí abrir los ojos y estirar el cuello como un lemur. Pero no es extraño, al contrario: es natural. Sí, después de escuchar a Marta y Micó se despierta en la concurrencia el deseo de leer.

Corro hacia mi biblioteca y vengo con los brazos llenos con los libros de José María Micó. Poesía y ensayo. De Marta, ensayo. De otros poetas que van ligados a su universo creativo. No os los puedo referir aquí todos y os dejo un link.  Como ya sabéis los incondicionales, en los conciertos, José María suele recitar varios fragmentos de “La sangre de los fósiles”. Empezad por ahí, si gustáis.

lasangredelosfosiles
Portada de La Sangre de los fósiles (Tusquets, 2005. Nuevos Textos Sagrados)

Benditos seáis públicos del mundo que queréis honrar la palabra de la canción, que no os horrorizáis ante el último Premio Nobel de Literatura, que solo os chupáis el dedo para pasar las páginas de papel de un libro. Marta y Micó, seguid tocando y cantando vuestra milonga de juglares. Todavía quedan algunos Festivales como Barnsants que programan la canción de autor para los muchos que aún escuchan y leen.

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